miércoles, 29 de diciembre de 2010





¡Busquemos reconciliarnos con la Vida en este nuevo año que comienza!
Cambiemos de ideas, mudemos nuestra energía, comencemos cosas nuevas, renovemos nuestra casa, bailemos como si nadie  estuviera viéndonos, recuperemos al niño, a la niña interior y, sobre todas las cosas, habitemos nuevamente nuestros sueños .
 
¡FELIZ NAVIDAD!
 Y UN AÑO 2011 LLENO de PAZ INTERIOR, BUENAS INTENCIONES y SUEÑOS HECHOS REALIDAD

martes, 21 de diciembre de 2010

Convención de los heridos por Amor (Paulo Coelho)


Disposiciones generales:

A – Considerando que el dicho de que “en el amor y en la guerra todo vale” es completamente verdadero;

B – Considerando que en lo relativo a la guerra contamos con la Convención de Ginebra, adoptada el 22 de agosto de 1864, que determina cómo debe tratarse a los heridos en el campo de batalla, mientras que hasta hoy no se ha promulgado ningún documento que regule la situación de los heridos de amor, muy superiores en número;

Se decreta que:

Art. 1 – todos los amantes, independientemente de cuál sea su sexo, quedan advertidos de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso, imprevisible, que puede acarrear serios daños. Por lo tanto, quien tenga la intención de amar, debe ser consciente de que está exponiendo su cuerpo y su alma a heridas de muy diferentes tipos, sin poder culpar por ello a su pareja en ningún momento, puesto que ambos corren el mismo riesgo.

Art. 2 – Una vez alcanzado por una flecha del arco ciego de Cupido, debe solicitarse inmediatamente al arquero que dispare la misma flecha en la dirección opuesta, con el objeto de no sufrir la herida conocida como “amor no correspondido”. En el caso de que Cupido se niegue a hacerlo, la Convención que en estos momentos se promulga exige del herido que de manera inmediata se arranque la flecha del corazón y la tire a la basura. Para llevar esto a buen puerto, debe evitar llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, envíos de flores (siempre rechazadas), o cualquier otra forma de seducción, pues semejantes medios, si bien pueden dar algún resultado positivo a corto plazo, no resisten el paso del tiempo. La Convención decreta asimismo que el herido debe buscar sin falta la compañía de otras personas, así como debe imponerse al pensamiento obsesivo que le dice “vale la pena luchar por esta persona”.

Art. 3 – En el caso de que la herida provenga de un tercero, es decir, que el ser amado se sienta atraído por alguien que no estaba a priori en el guión, queda expresamente prohibida la venganza. En este caso, se permite el uso de lágrimas hasta que los ojos se sequen, así como algunos puñetazos en la pared o en la almohada, o reuniones con amigos donde poder insultar a gusto al antiguo(a) compañero(a), incidiendo en su perfecta falta de gusto, pero sin llegar a difamar su honra. La Convención determina que también se aplique en este caso la regla del Art. 2 que mueve a buscar la compañía de otras amistades, sólo que evitando en la medida de lo posible los lugares que la otra persona frecuenta.

Art. 4 – En lesiones leves, clasificadas aquí como pequeñas traiciones, pasiones fulminantes que no duran mucho, o desinterés sexual pasajero, debe aplicarse con generosidad y rapidez el medicamento llamado Perdón. Una vez aplicada tal medicina, no se debe volver atrás bajo ninguna circunstancia, y el asunto debe ser definitivamente olvidado, no utilizándolo jamás como argumento en una discusión o en momento de odio.

Art. 5 – En todas las heridas definitivas, también conocidas como “rupturas”, el único medicamento que tiene algún efecto se llama Tiempo. De nada sirve buscar consuelo en cartomantes (que siempre prometen el regreso del amor perdido), leer libros románticos (que siempre acaban bien), engancharse a una telenovela o cosas por el estilo. Se debe sufrir con intensidad, evitando radicalmente las drogas, los calmantes o las oraciones a los santos. En cuanto al alcohol, sólo serán permitidos dos vasos de vino diarios.

Consideraciones finales
Los heridos por el amor, al contrario de los heridos en conflictos armados, no son víctimas ni verdugos. Optaron por algo que forma parte de la vida, y deben asumir, por consiguiente, la agonía y el éxtasis de su elección.
Y los que jamás fueron heridos por el amor, nunca podrán decir: “he vivido”. Porque no vivieron.

Paulo Coelho



domingo, 19 de diciembre de 2010

¿Ningún deseo?


El Buda dijo que la vida es sufrimiento, y que la causa de éste es el deseo.

Pocas cosas se han dicho conteniendo una mayor verdad y rotundidad; pero también pocas cosas han tenido un paralizante efecto negativo, por ser parcialmente comprendidas, o mal interpretadas.


Y decimos paralizante a propósito; porque tal idea, convertida en una máxima con carácter absoluto, genera una actitud tendente a la inercia, que finalmente puede derivar en una parálisis en términos de progreso: porque querer progresar, significa “tener que desear”. Varias preguntas podemos formularnos en torno a esta cuestión: ¿es posible la vida, y el progreso en la misma, sin ningún deseo?; ¿no “deseó” Dios la creación?; ¿pudiera ser que el problema fuese, el apego al objeto de deseo, y no tanto el deseo mismo?


“Un SÓLO DESEO tenéis que tener; la Aspiración sincera y perfecta a que la VIDA DIVINA se materialice en la tierra, para ti y todos los demás, para aquellos que serán los llamados y elegidos, y por la completa victoria sobre las fuerzas adversas que se oponen a ello”. Sri Aurobindo.

Obviamente, el Maestro no se refiere aquí, a lo que podríamos llamar deseos de orden o grado inferior, como por ejemplo los de carácter sensual; y por otra parte, sus declaraciones son rotundas y no dejan lugar a dudas, en cuanto a que los deseos de lo que denomina, “el vital inferior”, que comprende los citados anteriormente, son, afirma, un muy serio obstáculo, para el progreso en la sadhana del yoga integral.


Ahora bien, él también nos dice que hay en nosotros, “un vital superior”; un aspecto o “parte” de nuestra constitución total, donde está contenido el mayor acopio energético. Es esa parte de nosotros que “desea” siempre lo mejor, lo más grande, la mayor conquista; y sin la cual, sin su intervención, nos dice el Maestro, no es posible conseguir nada que requiera determinación, energía y entusiasmo; porque todas estas cualidades es ahí desde donde se accionan y despliegan.


¿Qué ocurre entonces, si cercenamos ese vital superior, por instalarnos en una actitud, en términos absolutos, de no deseo?. Como poco, puede ocurrir que por un exceso de celo, queriendo suprimir los deseos inferiores, suprimamos también los superiores, del vital superior, incluyendo el deseo/aspiración a la Vida Divina, como nos dice el Maestro. Y decimos como poco; porque como queda suscitado en las líneas de arriba, si por ese exceso de celo anulamos la acción del vital en su totalidad, podemos caer en la más degradante inercia.


Pero el Buda mismo nos exhorta a utilizar el discernimiento, y con ello, a descubrir, como se apunta más arriba, que el problema está en el apego al objeto de deseo y no en el deseo mismo.


Así, el problema no está en el deseo a la Vida Divina, si la aspiración va dirigida a Dios y a Él le entregamos su consumación. De igual modo, el problema tampoco está en cuantas acciones podamos emprender encaminadas en esa dirección, sino en el apego al fruto de las mismas. "Actúa," nos dice el Bhagavad Gita, "pero entrégame a Mí, el resultado y fruto de tus acciones, porque sólo a Mí me pertenecen."


A esto último podría objetarse que tal deseo, el de la Vida Divina, es legítimo, pero ningún otro que sea inferior a él, tales como el deseo de progreso en las distintas áreas de la vida. Pero la Vida Divina no es una abstracción; no puede realizarse sin el progreso y la transformación de todo lo que conforma nuestra vida, tanto individual como colectivamente. “Desear” pues, el progreso en todas esas áreas, aspirando a su Divinización, es entonces igual de legítimo: porque, “nada será realizado, hasta que todo sea realizado”, nos dice también Sri. Aurobindo.


Y no podrá ser todo realizado, hasta que todo haya sido transformado. Pero no se transforma aquello que es reprimido u ocultado; y no transformarlo significa, por un lado, seguir bajo la influencia de sus efectos negativos; y por otro, perder la oportunidad de utilizar los posibles positivos, una vez transformado. Nos ilustra en este sentido, las palabras del Cristo a sus discípulos, cuando les hablaba del riesgo que hay al cortar la cizaña, de arrancar también el trigo.

jueves, 16 de diciembre de 2010

Eclipse Total de Luna Llena 21-12-2010


https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhIB8Qk1wTb5X2v47vg9am0yrtDh3c-5myPWNxicyh5rC2lZ9Hw169ayLiRODdVg9WkmKPjb4qmk1MgXB7XTbjfjrhHa4Ayi_Pmb9sfT2fDDUVuv6mL-fbonDdSVHiZNFmDvUtKePfbd_A/s400/lunallena.jpg

La Luna Llena en diciembre tiene un eclipse total que se produce en el momento del Solsticio de Verano/Invierno el 21 de diciembre de 2010. Esta alineación le da especial importancia a la Luna Llena, e indica que sus efectos serán mucho mayores que los de un eclipse típico. El eclipse se vuelve aún más significativo y poderoso debido a su ubicación cerca del Centro Galáctico. 

El Centro Galáctico es el Sol de nuestro Sol. Es una espectacular fuente de energía, motivación y propósito. También es la fuente de la mayor parte de la energía gravitatoria en nuestra Galaxia.

El Eclipse Lunar tan cerca del Centro Galáctico magnifica y añade poder y enfoque a las energías que ya se están manifestando. El poder que se irradia desde el Centro Galáctico a través de nuestro Sol va a abrir nuestros corazones, mentes y cuerpos en formas que nos van a ayudar a alinearnos con el flujo de energía, apoyando nuestra capacidad para cumplir la intención original de nuestras vidas.

La intención original de nuestras vidas no se caracteriza por las creencias y principios de la sociedad, sino más bien por el conocimiento inherente de nuestro Espíritu. Su intención original podría ser simplemente encarnar amor y compasión y/o canalizar los acelerados códigos de luz de energía dentro del mundo.
Los temas de la compasión y la verdad parecen ser nuestro enfoque. 

Este Eclipse Lunar nos proporcionará una oportunidad extraordinaria para lograr nuevas formas de ser con respecto a aquellos con quienes compartimos la Madre Tierra. Estamos llamados a mantener nuestra mente en la Unicidad de todos los seres y a actuar de una manera más auténtica y superior. 

Al acercarse el 2010 a su fin, éste es un momento oportuno para que nos enfoquemos en el Espíritu de Unicidad y para traer al mundo un Espíritu de verdadera compasión viva por todos los seres.


Fuente: http://grupodealmas.blogspot.com



sábado, 4 de diciembre de 2010

Un mensaje de George Carlin, comediante

       
"La paradoja de nuestro tiempo es que tenemos edificios más altos y temperamentos más reducidos, carreteras más anchas y puntos de vista más estrechos. 
   
Gastamos más pero tenemos menos, compramos más pero disfrutamos menos. Tenemos casas más grandes y familias más chicas, mayores comodidades y menos tiempo. Tenemos más grados académicos pero menos sentido común, mayor conocimiento pero menor capacidad de juicio, más expertos pero más problemas, mejor medicina pero menor bienestar.
   
Bebemos demasiado, fumamos demasiado, despilfarramos demasiado, reímos muy poco, conducimos muy rápido, nos enojamos demasiado, nos desvelamos demasiado, amanecemos cansados, leemos muy poco, vemos demasiada televisión y oramos muy rara vez.
   
Hemos multiplicado nuestras posesiones pero reducido nuestros valores. Hablamos demasiado, amamos demasiado poco y odiamos muy frecuentemente.
   
Hemos aprendido a ganarnos la vida, pero no a vivir. Añadimos años a nuestras vidas, no vida a nuestros años. Hemos logrado ir y volver de la luna, pero se nos dificulta cruzar la calle para conocer a un nuevo vecino. Conquistamos el espacio exterior, pero no el interior. Hemos hecho grandes cosas, pero no por ello mejores.
   
Hemos limpiado el aire, pero contaminamos nuestra alma. Conquistamos el átomo, pero no nuestros prejuicios. Escribimos más pero aprendemos menos. Planeamos más pero logramos menos. Hemos aprendido a apresurarnos, pero no a esperar. Producimos computadoras que pueden procesar mayor información y difundirla, pero nos comunicamos cada vez menos y menos.
   
Estos son tiempos de comidas rápidas y digestión lenta, de hombres de gran talla y cortedad de carácter, de enormes ganancias económicas y relaciones humanas superficiales. Hoy en día hay dos ingresos pero más divorcios, casas más lujosas pero hogares rotos. Son tiempos de viajes rápidos, pañales desechables, moral descartable, acostones de una noche, cuerpos obesos, y píldoras que hacen todo, desde alegrar y apaciguar, hasta matar. Son tiempos en que hay mucho en el escaparate y muy poco en la bodega. Tiempos en que la tecnología puede hacerte llegar esta carta, y en que tú puedes elegir compartir estas reflexiones o simplemente borrarlas.
   
Acuérdate de pasar algún tiempo con tus seres queridos porque ellos no estarán aquí siempre.
   
Acuérdate de ser amable con quien ahora te admira, porque esa personita crecerá muy pronto y se alejará de ti.
   
Acuérdate de abrazar a quien tienes cerca porque ese es el único tesoro que puedes dar con el corazón, sin que te cueste ni un centavo.
   
Acuérdate de decir te amo a tu pareja y a tus seres queridos, pero sobre todo dilo sinceramente. Un beso y un abrazo pueden reparar una herida cuando se dan con toda el alma.
   
Acuérdate de tomarte de la mano con tu ser querido y atesorar ese momento, porque un día esa persona ya no estará contigo.
   
Date tiempo para amar y para conversar, y comparte tus más preciadas ideas.
   
Y siempre recuerda:

La vida no se mide por el número de veces que tomamos aliento, sino por los extraordinarios momentos que nos lo quitan.



George Carlin